Apagones en Cuba golpean la salud mental y aumentan la ansiedad de los cubanos
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 29 de agosto de 2026
Los prolongados apagones que afectan a Cuba están dejando consecuencias que van más allá de las dificultades para cocinar, conservar alimentos o realizar las actividades cotidianas. La falta de electricidad se ha convertido también en una fuente permanente de ansiedad, insomnio, estrés y pensamientos negativos para miles de cubanos.
Un reportaje de Infobae recoge testimonios de residentes que describen jornadas de hasta 20 horas sin electricidad y situaciones en las que los cortes pueden prolongarse durante muchas horas consecutivas. Para numerosas familias, la llegada de la noche significa enfrentarse nuevamente a la oscuridad, el calor y la incertidumbre sobre cuándo regresará el servicio.
Una residente de La Habana explicó que cuando la electricidad vuelve comienza una carrera para aprovechar cada minuto: cocinar, lavar, atender a los niños o a los adultos mayores y realizar otras tareas que resultan imposibles durante el apagón.
El impacto emocional es particularmente preocupante. La incertidumbre constante sobre los horarios de los cortes y la imposibilidad de descansar adecuadamente están afectando el sueño de los ciudadanos. Una de las personas entrevistadas relató que en ocasiones necesita recurrir a medicamentos para poder dormir porque, al acostarse sin electricidad, comienza a generar pensamientos negativos relacionados con la situación que atraviesa el país.
La crisis eléctrica tampoco se limita a los hogares. Los centros de salud enfrentan dificultades cuando los apagones interrumpen sus operaciones y obligan al personal médico a buscar alternativas para mantener determinados procedimientos.
Según el reportaje, una residente relató que incluso en hospitales se producen interrupciones del servicio y que algunos médicos han tenido que utilizar la iluminación de sus teléfonos celulares para continuar trabajando.
La falta de electricidad tiene además efectos sobre otros servicios esenciales. Los cortes pueden interrumpir el suministro de agua, afectar las comunicaciones y dificultar la conservación de alimentos, aumentando la presión sobre familias que ya enfrentan escasez y elevados precios.
La situación ha convertido el regreso de la electricidad en un momento de urgencia para muchos hogares. En lugar de representar simplemente la recuperación de un servicio, cada período con corriente debe aprovecharse para cocinar, refrigerar alimentos, cargar teléfonos y realizar las tareas acumuladas.
El deterioro del sistema eléctrico cubano se suma así a una crisis económica y social que lleva años afectando a la población. La combinación de apagones, escasez, inflación y dificultades para acceder a servicios básicos está incrementando el desgaste emocional de los ciudadanos.