Locutor Máximo Velázquez se deja ver en foto familiar
Redacción de CubitaNOW ~ martes 5 de mayo de 2026
Después de años sin saber sobre él, el destacado locutor cubano Máximo Velázquez aparece en una foto junto a su hijo y en perfecto estado de salud. Sin dudas, una agradable para muchos que lo conocieron a através de la pequeña pantalla en los espacios informativos de las décadas de 80, 90 y 2 mil.
La voz que marcó a Cuba y que partió muy rápido para dedicarse a hacer una vida tranquila en su finca en las afueras de la capital nunca ha sido olvidada y es por eso que una simple imagen en redes sociales bastó para devolver al centro de la atención a una de las figuras más emblemáticas de la televisión cubana.
El nombre de Máximo Velázquez ha resurgido con fuerza en el entorno digital, despertando una oleada de nostalgia entre quienes crecieron escuchando su voz en el Noticiero Nacional de Televisión. Su reciente aparición en una fotografía compartida en Facebook, acompañado por uno de sus hijos, bastó para reactivar el cariño de una audiencia que nunca lo olvidó.

Durante décadas, Velázquez fue mucho más que un presentador de noticias. Su estilo sobrio, dicción impecable y presencia serena lo convirtieron en una figura de referencia dentro del panorama mediático cubano. Para muchos televidentes, su voz representaba autoridad, confianza y rutina diaria, en una época en la que el noticiero era una de las principales ( y casi única por así decirlo) ventanas al mundo.
Sin embargo, sus inicios estuvieron lejos de los estudios de televisión. Nacido en 1955, comenzó su vida profesional como maestro en Amancio, en la provincia de Las Tunas. Fue allí donde desarrolló habilidades comunicativas que más tarde lo llevarían a descubrir su verdadera vocación en la radio. Su paso por Radio Maboas marcó el inicio de una carrera ascendente que lo conduciría a la televisión nacional.
Con el tiempo, su figura se volvió inseparable del NTV, donde se consolidó como uno de sus rostros más reconocidos. Además, su trabajo trascendió fronteras al colaborar con Telesur.
Actualmente, Velázquez sigue viviendo alejado del ritmo mediático en una zona rural cercana a La Habana, disfrutando de una vida tranquila. Quienes lo conocen destacan su sencillez y la manera en que ha asumido esta etapa con serenidad. Aun así, no ha desaparecido del todo: mantiene un vínculo ocasional con el público a través de redes sociales, donde comparte momentos familiares.
Entre ellos, resalta su apoyo a su hija Diana Velázquez, quien incursiona en la música y comienza a construir su propio camino artístico. Este detalle ha añadido una nueva dimensión al interés por su figura, mostrando no solo al profesional admirado, sino también al padre cercano.
La reacción del público confirma que su legado permanece intacto. La figura de Máximo Velázquez sigue siendo sinónimo de una era donde aún existía el buen decir. Su reaparición no solo revive recuerdos, sino que reafirma su lugar en la historia de la televisión cubana.
Fuente: Suena Cuba