Algo que está prohibido, terminantemente prohibido; el expendedor de combustible que lo haga puede perder el trabajo. El que recibe dicho combustible, lo pierde con advertencias y ¡¡¡tengan cuidado!!! Pero, los señores policías que solo defienden al régimen totalitario sí pueden hacerlo. Para ellos no es delito, no es violación. Estas imágenes corresponden a la patrulla 623 cargando en su maletero los porrones en el CUPET sito en la Avenida Martí y San Rafael, en plena ciudad de Santiago de Cuba, delante de cuántos pasaran por allí.
Dice el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada que un ciudadano, graduado en comunicación social que presenció el hecho hizo la denuncia pertinente en la Asamblea Provincial y el Partido de Santiago.
"¡Qué cómico!" sentenció Mayeta Labrada.
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