La empresa Katapulk, propiedad del empresario cubanoamericano Hugo Cancio, anunció la comercialización de cilindros de gas licuado de petróleo (GLP) de 10 kilogramos por 29 dólares para clientes en La Habana, en un contexto marcado por la escasez de combustible y las dificultades del sistema estatal de distribución.
La plataforma presentó la oferta como una alternativa para garantizar el acceso al combustible doméstico y precisó que la entrega solo podrá realizarse si el destinatario dispone de un cilindro vacío en buen estado para efectuar el intercambio.
“Asegura lo esencial para tu familia en Cuba, sin complicaciones”, publicó la empresa en redes sociales al anunciar el nuevo servicio.
El requisito del cilindro vacío generó dudas entre usuarios cubanos debido a las regulaciones vigentes sobre el servicio de gas licuado en la isla. Según el “Reglamento para el Servicio de Gas Licuado de Petróleo a la Población”, publicado por el Ministerio de Energía y Minas, los cilindros utilizados en el servicio normado pertenecen al Estado cubano y son administrados por entidades de CUPET.
La normativa establece que los clientes tienen únicamente derecho de uso sobre los cilindros y que las entidades estatales pueden exigir la devolución del envase vacío correspondiente para continuar prestando el servicio.
El anuncio de Katapulk no aclara si el cilindro entregado por el cliente puede formar parte del sistema estatal contratado ni cómo se articula la operación privada en dólares con los mecanismos oficiales de distribución y control.
La oferta aparece semanas después de que Supermarket23 anunciara una comercialización similar de cilindros de 10 kilogramos al mismo precio, también condicionada a la entrega previa de una “balita” vacía en buenas condiciones.
En ese caso, la plataforma detalló requisitos técnicos para aceptar el cilindro, entre ellos ausencia de perforaciones, estabilidad de la base y buen estado de la anilla de seguridad.
La distribución oficial de gas licuado continúa enfrentando limitaciones en Cuba. En febrero, la Empresa de Gas Licuado informó la reanudación parcial de operaciones en La Habana, Artemisa y Mayabeque tras recibir cargamentos de GLP, aunque manteniendo restricciones como la venta de un solo cilindro por contrato.
La crisis energética del país ha agravado la situación. En marzo, el viceministro primero de Energía y Minas, Argelio Jesús Abad Vigoa, reconoció en televisión nacional que durante más de tres meses no había entrado a Cuba “un solo barco con combustible contratado en el mercado internacional”.
El funcionario señaló entonces que la falta de diésel, fueloil, gasolina y gas licuado impactaba directamente en la generación eléctrica y contribuía a prolongados apagones en todo el país.
En medio de ese escenario, la comercialización de combustibles básicos mediante plataformas en divisas continúa expandiéndose como alternativa paralela al sistema estatal de distribución.
Fuentes: Publicación de Katapulk y Cubanet