El salario medio mensual de los trabajadores estatales en Cuba alcanzó los 7.354 pesos cubanos en agosto, una cifra que representa apenas unos ocho euros al cambio informal y que continúa siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas de las familias, en medio de la inflación y el deterioro de las condiciones de vida.
Según informó la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el ingreso promedio aumentó un 6,12 % respecto a las últimas cifras divulgadas en abril. Sin embargo, el incremento resulta limitado frente al encarecimiento de los alimentos y otros productos esenciales.
La diferencia entre el cambio oficial y el informal refleja la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Mientras que los 7.354 pesos equivalen a unos 273 euros según la tasa oficial, su valor se reduce a aproximadamente ocho euros en el mercado cambiario informal, donde la moneda nacional continúa depreciándose.
El panorama se agrava por la inflación. En agosto, los precios aumentaron un 25,19 % interanual en el mercado formal y un 4,92 % respecto al mes anterior. Estas estadísticas no reflejan necesariamente la evolución de los precios en el mercado informal, donde los consumidores encuentran buena parte de los productos disponibles y los costos pueden ser considerablemente superiores.
Desde finales de septiembre, el euro llegó a superar los 800 pesos cubanos en el mercado informal, una referencia que evidencia la distancia entre los ingresos de los trabajadores y el costo real de la vida.
Los precios de algunos productos básicos ilustran las dificultades cotidianas de los hogares. En establecimientos privados de La Habana, un cartón de 30 huevos puede costar hasta 3.800 pesos, mientras que una botella de aceite para cocinar alcanza los 2.400 pesos.
Ambos productos representan una parte considerable del salario mensual de un trabajador estatal, incluso antes de afrontar otros gastos como transporte, medicamentos, electricidad y artículos de higiene.
Las diferencias también son notables entre sectores laborales. La construcción registró en agosto el salario medio más alto, con 14.743 pesos mensuales. En contraste, los trabajadores de la educación recibieron un promedio de 5.824 pesos, mientras que otras actividades de servicios comunales y asociaciones alcanzaron apenas 5.795 pesos.
Por territorios, La Habana figuró entre los de mayores ingresos, mientras que la Isla de la Juventud registró uno de los promedios más bajos, con 5.802 pesos mensuales.
La precariedad salarial se suma a los apagones prolongados, las dificultades del transporte público, las limitaciones de los servicios hospitalarios y la escasez de productos esenciales.
La economía cubana acumuló entre 2020 y 2025 una contracción superior al 15 %. Además, las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) apuntan a una caída del 10,3 % del producto interno bruto en 2026.
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