Canadá y Reino Unido han actualizado sus recomendaciones de viaje y desaconsejan desplazamientos no esenciales a Cuba debido al deterioro de la situación energética, el colapso de servicios básicos y el impacto creciente en la infraestructura turística del país.
En el caso canadiense, el Ministerio de Asuntos Globales advierte sobre interrupciones frecuentes en el suministro eléctrico, escasez de combustible, alimentos, agua y medicamentos, así como limitaciones en el transporte interno y en la capacidad de respuesta consular. Ottawa incluso recomienda a sus ciudadanos valorar salir del país mientras existan opciones disponibles, señalando que la situación podría empeorar de forma repentina.
El Reino Unido mantiene una alerta aún más restrictiva, desaconsejando todos los viajes salvo los esenciales. Londres atribuye su decisión a la falta de combustible de aviación, los apagones prolongados y la disrupción generalizada del transporte y los servicios públicos. Según la advertencia, incluso los aeropuertos operan con serias limitaciones, con cierres parciales de terminales y reubicación de vuelos.
Estas alertas se producen en un contexto de fuerte contracción del turismo en Cuba, uno de los sectores clave de ingresos para el país. Varias aerolíneas internacionales han reducido o suspendido sus rutas hacia la isla, entre ellas Air Canada, WestJet, Air Transat, Sunwing, Air France, LATAM e Iberia, acumulando miles de cancelaciones.
El impacto ya es visible en las cifras: la llegada de visitantes internacionales cayó más de un 50% en el primer cuatrimestre de 2026 respecto al año anterior, con un desplome especialmente marcado del mercado canadiense, históricamente el principal emisor de turistas. La ocupación hotelera se mantiene en niveles muy bajos, mientras algunas cadenas han comenzado a cerrar instalaciones o reducir operaciones por falta de demanda y dificultades logísticas.
A estas advertencias se suman otras emitidas por países como Países Bajos, Irlanda, Suiza, Costa Rica y Argentina, que han elevado sus niveles de alerta o recomendado precaución ante la situación general del país.
En conjunto, las recomendaciones internacionales reflejan una creciente preocupación por la capacidad de Cuba para sostener su infraestructura turística y de servicios en medio de una crisis energética prolongada y un deterioro económico que continúa afectando tanto a residentes como a visitantes.
Fuentes: Directorio Cubano y CiberCuba