El alcalde de Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, aseguró que utiliza dispositivos de rastreo AirTag para monitorear parte de la ayuda humanitaria enviada a Venezuela tras el devastador doble terremoto del pasado 24 de junio, con el objetivo de garantizar transparencia y rendir cuentas a los ciudadanos que participaron en la campaña de donaciones.
La iniciativa surgió después de que miles de panameños colaboraran en la recolección de unas 100 toneladas de alimentos, agua, medicamentos, ropa y otros insumos destinados a las comunidades afectadas por el desastre. Según el funcionario, más de la mitad de esa ayuda ya ha sido trasladada a territorio venezolano mediante varios vuelos humanitarios.
Mizrachi explicó que colocó pequeños dispositivos de localización en diferentes cajas de suministros, entre ellas pañales, agua embotellada y productos de higiene, distribuidos en distintos palés y vuelos. De esta manera, afirmó, puede verificar el recorrido de los cargamentos y ofrecer información sobre su destino.
De acuerdo con el seguimiento realizado, varios de los dispositivos permanecen en el estado La Guaira, una de las zonas más golpeadas por el terremoto. Sin embargo, uno de ellos apareció en la ciudad de Maturín, capital del estado Monagas, a más de 400 kilómetros de Caracas, lo que despertó interrogantes sobre el recorrido de esa parte de la ayuda.
El alcalde aclaró que no pretende sacar conclusiones apresuradas sobre la ubicación del dispositivo y pidió evitar interpretaciones sin pruebas. Señaló que existen diversas explicaciones posibles, entre ellas que una familia damnificada haya recibido una de las cajas y posteriormente se haya trasladado a otra región del país.
Pese a la controversia generada en redes sociales, Mizrachi reiteró que continuará enviando asistencia humanitaria. Informó que un nuevo avión con 16 toneladas de suministros partió recientemente hacia Venezuela, elevando a diez el número de vuelos organizados desde Panamá como parte del operativo solidario.
En medio del debate, el propietario de un establecimiento comercial señalado en publicaciones en redes sociales como el supuesto lugar donde se encontraba una de las cajas negó que la ayuda estuviera almacenada allí. A través de un video, explicó que la señal del rastreador podría corresponder a pertenencias de personas desplazadas alojadas en las cercanías que recibieron donaciones.
La ayuda enviada desde Panamá forma parte de un amplio esfuerzo humanitario impulsado tanto por el Gobierno panameño como por la Alcaldía capitalina. Según las autoridades, alrededor de 1.600 voluntarios y trabajadores municipales participaron en la clasificación y empaquetado de los insumos antes de su envío.
El doble terremoto dejó al menos 3.342 fallecidos, más de 16.700 heridos y más de 17.000 personas sin vivienda, de acuerdo con las cifras oficiales. La Guaira figura entre las regiones más afectadas por el desastre, donde numerosos edificios colapsaron y miles de familias continúan necesitando asistencia.
Fuente: El Universo