Activistas cubanas llevan ayuda a personas en situación de calle durante ola de frío
Redacción de CubitaNOW ~ jueves 5 de febrero de 2026
En medio de una de las etapas más duras de la crisis social y económica en Cuba, las activistas Yamilka Laffita (conocida como Lara Crofs) y Daniela Peral han salido nuevamente a las calles de La Habana para asistir a personas en situación de calle, en un momento en que el frío extremo y la escasez de alimentos representan un riesgo directo para los más vulnerables.
A través de una publicación en Facebook, Crofs informó que, durante la primera salida solidaria de la semana, lograron entregar 35 comidas completas —arroz con maíz, picadillo a la habanera, ensalada y boniato con salsa— y más de 50 abrigos. Sin embargo, enfatizó que la labor va mucho más allá de los números: “Más que la comida y el abrigo, está el extender tu mano, conversar un rato, saber un poco de sus historias, que no se sientan solos y en total desamparo”, subrayó.
La activista describió la dura realidad que enfrentan estas personas: “Están sufriendo un desamparo total, no tienen dónde comer, dormir o bañarse. En su gran mayoría solo reciben indiferencia y desprecio”. Crofs destacó un hecho que la conmovió particularmente: la presencia de madres con niños pequeños, ambos expuestos a una vulnerabilidad extrema.
Ante la llegada de días aún más fríos, anunciaron nuevas salidas con más ayuda, incluyendo medicamentos, ropa y culeros. Para sostener la iniciativa, habilitaron un canal de donaciones mediante la Tarjeta MN 9205 9598 7787 1948, confirmando los aportes al +53 50825677.
Crofs también explicó las dificultades logísticas que enfrentan, ya que ellas mismas sufren problemas de suministro de agua, electricidad y gas. Aun así, buscan cubrir nuevos puntos en la ciudad, además de los lugares ya identificados donde se concentra la mayor cantidad de personas en situación de calle.
La labor de Lara y Daniela adquiere relevancia especial en un país donde las temperaturas han registrado 0 °C, mientras miles carecen de techo, alimentos y abrigo. En este contexto, la solidaridad ciudadana no solo salva vidas, sino que evidencia la incapacidad del Estado para garantizar condiciones básicas de supervivencia.
En un país donde la pobreza y la mendicidad se vuelven visibles en cada esquina, estos gestos representan un acto humano y una denuncia silenciosa, recordando que el frío y la vulnerabilidad continúan poniendo en riesgo a los más desprotegidos.