Detienen a hombre por agredir a jefe policial en Holguín: un delito considerado atentado contra la autoridad
Redacción de CubitaNOW ~ sábado 5 de abril de 2025

Un hombre fue arrestado en el municipio de "Calixto García", Holguín, tras protagonizar un violento altercado con un oficial de la policía. El agresor, identificado como Ernesto del Valle Almaguer, fue acusado de agredir físicamente a un jefe de sector, en un acto que las autoridades han calificado como un atentado contra la autoridad, uno de los delitos contemplados con mayor severidad en el Código Penal cubano.
De acuerdo con la información difundida en redes sociales por el perfil Cazador-Cazado, vinculado al Ministerio del Interior (MININT), el hecho ocurrió luego de que el oficial interviniera ante un altercado público en el que estaba implicado Del Valle.
Ese arresto ha sido utilizado por las autoridades cubanas como ejemplo de su política de “tolerancia cero” frente a la violencia. Según el relato oficial, Del Valle agredió a un jefe de sector de la policía en medio de un altercado público, acción que ha sido tipificada como “atentado contra la autoridad”.
Pero una vez más, el régimen omite deliberadamente el contexto que lo explica todo: Cuba vive una crisis estructural que empuja a su pueblo al límite, y lo hace bajo el puño de una dictadura que lo reprime en lugar de escucharlo.
¿Es justificable una agresión física? No. Pero tampoco es justificable la miseria, el acoso cotidiano, la falta de horizontes y el control absoluto que ejerce el Estado sobre la vida de cada ciudadano. El pueblo cubano ha sido reducido a la desesperanza, y cuando la frustración no encuentra canales pacíficos para expresarse —porque están cerrados por el miedo, la censura y la represión—, estalla.
Ernesto del Valle no tiene que ser necesariamente un criminal profesional ni un enemigo del orden público: es el rostro visible de una Cuba que se desmorona, una víctima más de un sistema que reprime en lugar de dialogar. Cada vez que un ciudadano pierde el control, el régimen lo expone como ejemplo, sin asumir su propia responsabilidad en la violencia que genera.
La verdadera causa de estos episodios no es el individuo aislado, sino un aparato estatal que estrangula la libertad, empobrece sin descanso y criminaliza la disidencia.
Mientras el gobierno intensifica arrestos, muestra videos “ejemplarizantes” en redes sociales y militariza barrios enteros, el país se hunde en el caos social. La oposición ha advertido durante años que la represión no puede contener indefinidamente la olla de presión en la que vive el pueblo cubano. Hoy vemos las consecuencias: una sociedad al borde del colapso, con ciudadanos cada vez más al límite.
No se puede exigir paz a quienes solo han recibido castigo. La única salida posible es el fin de la dictadura y el inicio de un proceso democrático real, donde el pueblo pueda recuperar su voz, su dignidad y su futuro.