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Un bebé empapado de sudor y una madre que ya no quiere callar

Redacción de CubitaNOW ~ domingo 2 de agosto de 2026

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La imagen de un bebé durmiendo empapado en sudor durante un apagón ha vuelto a poner rostro humano a la crisis eléctrica que golpea a las familias cubanas. Detrás de la fotografía hay mucho más que una noche de calor: hay madres que recuerdan sus propios momentos de desesperación, niños que sufren la falta de electricidad y una población que, cada vez con mayor frecuencia, reclama el derecho a denunciar públicamente lo que está viviendo.

La fotografía publicada por Arianna Fernández Tamayo muestra a un bebé descansando en medio de un apagón, una escena que rápidamente provocó reacciones de solidaridad, tristeza e indignación en las redes sociales.

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El mensaje que acompañó inicialmente la imagen fue contundente: “A los de patria y muerte, a los de la resistencia, la resiliencia y la utopía que está en el horizonte. Espero que antes de que les llegue la hora paguen en vida todo lo que están haciendo sufrir a un país”, escribió Fernández Tamayo.

Pero entre las numerosas respuestas apareció también el testimonio de una madre que recordó una experiencia personal durante uno de los apagones. Sus palabras conectan aquella situación con la que hoy viven otras familias cubanas.

“Cuando estaba allá que comenzó toda esa pesadilla grité desde la puerta de mi casa mi frustración, mis niños también estaban pequeños y me dolía que pasaran calor teniendo un aire acondicionado”, relató.

La mujer explicó que algunos vecinos se acercaron entonces para pedirle que dejara de protestar. “Cálmate que no vas a resolver nada, tienes dos niños y te pueden meter presa”, le dijeron.

Con el paso del tiempo, asegura haber cambiado de opinión sobre aquel consejo: “Hoy creo que aquel consejo no fue bueno porque el dolor mío aquel día es hoy el dolor tuyo, el dolor de muchas madres más en Cuba”.

Su reflexión termina convirtiéndose en un llamado a no guardar silencio: “Hoy creo que sí vale de algo gritar, protestar, alzar la voz. No dejen que nadie los silencie porque siempre va a ser un granito más para la libertad de Cuba”.

No es un caso aislado. En los últimos meses, los apagones han dejado escenas especialmente duras: un bebé sufrió quemaduras mientras su familia cocinaba con carbón en Santiago de Cuba, otra madre mostró a su hijo cubierto de picaduras de mosquitos por la falta de ventilación y algunos niños han tenido que dormir en portales para escapar del calor.

La fotografía del bebé y las palabras de esta madre terminan encontrándose en una misma realidad: los apagones dejaron de ser solamente un problema eléctrico para convertirse en una experiencia cotidiana que afecta el descanso, la salud y la tranquilidad de las familias.

Fuente: Publicación de Arianna Fernández Tamayo


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