El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un acuerdo con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para aumentar el suministro de diésel procedente de Rusia al mercado estadounidense e internacional, en un intento de contener el encarecimiento de los combustibles provocado por las tensiones geopolíticas y la guerra con Irán.
Trump aseguró que Moscú suministrará inicialmente más de 300.000 toneladas de diésel, seguidas de otras 500.000 toneladas durante noviembre y un millón de toneladas adicionales posteriormente. Según el mandatario, el incremento de la oferta permitirá reducir los precios del combustible para consumidores, agricultores, ganaderos y transportistas.
La información fue difundida por NBC News, que señaló que el anuncio llega en un momento en que el precio del diésel en Estados Unidos ha aumentado considerablemente desde el inicio de la guerra con Irán en febrero.
El acuerdo representa un cambio significativo en la política estadounidense hacia Rusia, sometida a sanciones por la invasión de Ucrania en 2022. La Administración Trump ha buscado limitar el impacto del encarecimiento energético, aunque algunas de sus medidas anteriores no han conseguido frenar la escalada de los precios.
Tras el anuncio presidencial, el Departamento del Tesoro comunicó una licencia temporal que permitirá determinadas entregas de diésel ruso al mercado internacional sin que se apliquen las sanciones estadounidenses. La autorización contempla cargamentos que estuvieran embarcados hasta el 9 de octubre y se extenderá, en esos casos, hasta abril de 2027.
El anuncio se produjo después de una conversación telefónica entre Trump y Putin. El mandatario estadounidense no ofreció detalles completos sobre las condiciones comerciales del acuerdo, los compradores involucrados ni el calendario exacto de las entregas.
La medida busca aliviar la presión sobre los consumidores estadounidenses, especialmente en sectores que dependen intensamente del combustible, como el transporte por carretera y la agricultura. Sin embargo, no está claro cuánto podría reducir los precios, que también dependen de la disponibilidad global de productos refinados y de la evolución de los conflictos internacionales.
Además, Rusia ha enfrentado dificultades para mantener su producción de diésel y había restringido sus exportaciones para atender la demanda interna, en medio de los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas.