Las autoridades educativas en Matanzas han adoptado medidas excepcionales para concluir el curso 2025-2026, incluyendo la eliminación de pruebas finales y cambios en los sistemas de evaluación, debido a las limitaciones energéticas que afectan al país.
El sistema educativo en la provincia de Matanzas se prepara para el cierre del curso escolar 2025-2026 en medio de condiciones excepcionales marcadas por limitaciones logísticas y reorganizaciones académicas. Directivos del sector aseguraron que, pese a las dificultades, se mantienen las fechas previstas por el calendario nacional, con ajustes enfocados en garantizar la calidad del aprendizaje y la continuidad de estudios.
Entre las principales transformaciones destacan los cambios en el sistema de evaluación. En la enseñanza primaria, se prioriza el seguimiento sistemático del rendimiento estudiantil por encima de los exámenes finales tradicionales. De primero a cuarto grado, los alumnos serán evaluados mediante el trabajo diario, mientras que en quinto y sexto grados se implementarán trabajos prácticos integradores y controles parciales en asignaturas clave como Matemática y Lengua Española. Esta estrategia busca concentrarse en los contenidos esenciales sin sobrecargar a los estudiantes.
En la secundaria básica también se han introducido modificaciones. Se reducen actividades complementarias para reforzar conocimientos fundamentales y se mantienen evaluaciones sistemáticas. Algunas asignaturas concluyeron anticipadamente su evaluación, mientras que otras, como Matemática, Español e Historia, conservarán exámenes finales escritos. Asimismo, disciplinas como Biología y Geografía se evaluarán mediante seminarios integradores.
El proceso de continuidad de estudios tras el noveno grado también presenta ajustes. Se mantiene la realización de entrevistas para carreras pedagógicas y la asignación de plazas se adapta a las condiciones de cada territorio. En el caso del ingreso a institutos preuniversitarios vocacionales, no se realizarán exámenes de ingreso; en su lugar, se conformará un escalafón municipal basado en el rendimiento académico.
En la educación preuniversitaria, los estudiantes de duodécimo grado completaron su preparación para exámenes finales y se enfocan ahora en las pruebas de ingreso a la educación superior, previstas para junio. Para décimo y onceno grados, se aplicaron estrategias de nivelación académica tras periodos de presencialidad irregular. También se sustituyen algunos exámenes escritos por trabajos prácticos, especialmente en asignaturas como Física y Biología.
La educación técnica y profesional ha enfrentado retos adicionales debido a la descentralización del proceso docente. Sin embargo, la colaboración con entidades productivas ha permitido mantener la formación práctica de los estudiantes. En muchos casos, las evaluaciones finales se sustituyen por resultados acumulados y desempeño en prácticas laborales.
A pesar del complejo escenario, las autoridades educativas insisten en que el objetivo principal es asegurar que los estudiantes concluyan el curso con las competencias necesarias. Para ello, se han diseñado estrategias diferenciadas según las condiciones de cada centro y territorio, apostando por la flexibilidad sin renunciar a la calidad del proceso educativo.
Fuente: Periódico Girón
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