Un oficial del Ministerio del Interior (MININT) ha sido acusado de intentar arrebatar con violencia el teléfono celular a un menor de edad que filmaba una acción policial contra varias mujeres y sus hijos refugiados en un inmueble estatal.
El incidente, ocurrido en medio de tensiones por el control de la propiedad, fue grabado y difundido a través de plataformas digitales, generando rechazo por el presunto uso de la fuerza contra la población civil vulnerable.
Según las denuncias presentadas por las afectadas, el grupo de madres y niños ocupa una edificación que, según refieren, fue donada previamente por las autoridades gubernamentales pero permaneció sin uso durante años.
Ante la carencia de vivienda y las precarias condiciones de vida, las familias decidieron utilizar la estructura como refugio provisional.
Sin embargo, las residentes señalan que la respuesta institucional se ha centrado en presiones e intentos de desalojo en lugar de ofrecer una alternativa habitacional.
Durante el operativo más reciente, el funcionario del MININT habría encarado a las mujeres e intentado despojar de su dispositivo móvil al menor mientras este documentaba el procedimiento policial. Testimonios difundidos en la red indican además que el agente profirió insultos y expresiones ofensivas contra las personas presentes en el sitio, agudizando la confrontación.
Hasta el momento, las autoridades oficiales y los portavoces del Ministerio del Interior no han emitido declaraciones ni comunicados públicos respecto a los hechos o sobre la situación del inmueble disputado.
El caso se suma a las habituales tensiones asociadas al déficit habitacional y las dinámicas de ocupación de locales estatales desuso en el país, mientras defensores de derechos ciudadanos reclaman una solución social justa para los menores involucrados.
Fuente: NiO Reportando un Crimen