Se agudiza la crisis del transporte en La Habana

Se agudiza la crisis del transporte en La Habana

Desde que se supo que los choferes privados de La Habana protagonizarían un paro, tras las medidas anunciadas por el gobierno de la isla, la situación del transporte se tensó más de lo habitual en la capital.

Según refiere Cubanet Noticias, “la resolución de marras ha generado descontento entre los choferes privados porque prácticamente los obliga a acogerse a una de tres modalidades: 1) trabajar en rutas específicas, con precios topados por el Estado y la posibilidad de comprar combustible a precios preferenciales; 2) operar como taxi libre sobre la base de oferta y demanda, con una cuota mínima asignada de combustible; 3) taxi de confort, dedicado fundamentalmente a clientes internacionales”.

Asimismo, explicó que “no es la primera vez que los boteros amenazan con protestar las regulaciones gubernamentales para luego reducir el acto de rebeldía a no salir de casa y negarse a trabajar por unos días. Así lo hicieron a principios de año, cuando el régimen intentó topar los precios del pasaje. Sin embargo, la necesidad de la población anuló de forma extraoficial la medida y con alguna que otra irregularidad, los almendrones se mantuvieron circulando al margen de lo establecido”.

“La respuesta a la resolución no. 175/2018 ha sido más contundente, verificable en la retirada masiva de taxis privados, hecho que ha provocado una situación de crisis extrema en el transporte urbano. Desde hace varios meses la cantidad de almendrones en la vía pública ha ido disminuyendo. Un número atendible de choferes han asegurado que entregarán la licencia operativa antes de plegarse a las exigencias del Estado, y otros esperan que el turismo aumente para dedicarse a un sector donde la remuneración es mejor. Algunos ya circulan con el sello de “Taxi Libre” en el parabrisas de su automóvil; pero son tan pocos que apenas se notan, y aplican tarifas imposibles para el bolsillo de los trabajadores”, destacó.

“Muchos boteros se han quejado de que el gobierno aprieta; pero olvidan que fueron ellos los que iniciaron la progresiva extorsión del pueblo, fragmentando el viaje por tramos para aumentar sus ganancias en detrimento de la necesidad del cliente. Si ocho meses atrás el trayecto desde el Parque de la Fraternidad hasta la Virgen del Camino costaba 10 pesos, hoy cuesta el doble y la gente que necesita ir más allá termina pagando el doble de lo que antes invertía”, señaló el sitio.

Por otro lado, reseñó que desde “marzo de 2018 el asunto del transporte público se convirtió en una prueba de fuerza entre el gobierno y los boteros, con perjuicio de la ciudadanía. Las calles de mayor tráfico vehicular —Carlos III, Calzada del Diez de Octubre, San Lázaro, Calzada del Cerro…— hoy lucen desiertas, con modestas caravanas de carros estatales, ajenos al contingente de desesperados que se acumulan a lo largo de las aceras, acechando cualquier vehículo”.