Reportan como desaparecida a una joven camagüeyana

lilianis chavez

Lilianis Chávez Poll, es una joven de La Jagüa, un pequeño poblado del municipio de Santa Cruz del Sur, en la provincia de Camagüey, que viajó hace tres semanas a La Habana y ahora está desaparecida.

Fue para la capital junto a un amigo, que conoció en su pueblo, este la invitó a pasar unos días en la ciudad; a pesar de que su padre se negó, la mamá terminó aceptando.

Según Cubanet Noticias “la jovencita tomó un ómnibus para hacer el viaje a la capital. Quizá durante el trayecto estuvo nerviosa, nunca antes había salido de aquellos predios, y es posible que mientras vencía esa distancia, se imaginara desandando las calles de la ciudad o mirando el atlántico desde el malecón…, pero otra sería la realidad”.

“Esa joven, que en septiembre debe estar sentada en un aula universitaria, desapareció hace tres semanas. Desde su partida nadie en la familia tuvo noticias del viaje y tampoco de su llegada. Infinita es la angustia de la madre desde que no consigue contactar con la hija; cada vez que intenta comunicarse con ella a través del celular una voz le advierte que el teléfono está apagado. El padre no pudo esperar tranquilamente en su casa y siguió el rastro de la hija, viajó a La Habana”, agregó el citado medio.

Cuando llegó a la ciudad, fue a la estación de 10 de octubre y Acosta, esta era la terminal más cercana a la dirección que diera el “anfitrión” de su hija. Pero allí no resolvió mucho. Nadie lo conocíay tampoco mostraban interés, el padre no hizo la denuncia, siguió buscando él mismo hasta que alguien consiguió “triangular” el teléfono del joven.

Ahí comenzó la peor pesadilla. Alexander se fue a la playa de Baracoa, al oeste de La Habana. Alguien le dijo que allí hacían “turismo sexual” muchos extranjeros, casi todos ancianos. Y allá se fue con las fotos de su hija que guardaba en el celular. Pero le dijeron que nadie la había visto.

“Una joven, de apariencias nada santas, quiso saber a quién buscaba, y él le alcanzó el teléfono móvil donde guardaba más de una decena de retratos de su hija. “Si, la he visto muchas veces”. Aseguró que cada noche venía al “Ranchón” donde se reunían los viejos turistas que buscaban una noche de placer. También le aseguró que siempre la acompañaba el mismo joven, y le dio una descripción que coincidía, en múltiples detalles con aquel muchacho que fingió pretender, sanamente, a su hija”, añadió el portal web.

“Él es un ‘pinguero´ y cogió a tu hija pa´ sus cosas.” Luego le aseguró que estaba muy cerca de ambos cuando él le pegó porque ella se negaba a acompañar a un viejo hasta su casa, que la obligó a montarse en el auto y le dijo que ya sabía en qué lugar encontrarlo cuando terminara el trabajo. El padre pagó con unos dólares a la informante y cada día se aparece en esa playa, en el “Ranchón”. Allí ha vuelto a encontrar a quien le diera información. Ella siempre le dice lo mismo, “No los he visto, pero pásame un par de CUC al teléfono “pa´ por si acaso”.

“Hace un rato me llamó contando que estaba en una unidad de policía, pidiendo ayuda a gritos. A estas alturas quiere tomar la justicia por su mano. No soporta estar un día más sin saber de su hija y no volverá a “La Jagüa” sin ella, eso le prometió a su esposa y a su otro hijo. Fue él quien me pidió que contara esa historia”, narra el sitio.

Alexander teme por su hija, no soportaría que le pasara algo malo. Le preocupa que su hija no aparezca y que no pueda ingresar a la universidad en septiembre.

“Este hombre de cuarenta años, que cree haber educado muy bien a su hija en la fe cristiana, está aterrado, y se sobresalta cada vez que suena el timbre de su teléfono, siempre espera lo peor. Esta mañana me insistió; “escribe unas líneas, por favor”. Él, quería para su hija lo mejor, que estudiara, que se refugiara en Dios, que fuera una profesional competente, y ahora supone que sus planes se pueden derrumbar por la maldad de un proxeneta”, finalizaba esta crónica del sitio cubano.