El Gobierno de España reitera su oposición al reforzamiento de las sanciones económicas unilaterales de Estados Unidos contra Cuba

La postura del ejecutivo socialdemócrata de Pedro Sánchez fue transmitida este miércoles en Madrid al Representante Especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, durante un encuentro en el que también se abordó la situación en el país sudamericano.

Según una nota de prensa, la administración de Sánchez aprovechó esa reunión con el emisario del secretario norteamericano de Estado, Mike Pompeo, para trasladar “su preocupación ante una posible activación total del Título III de la Ley Helms-Burton”.

El Gobierno español advirtió que la activación de ese apartado de la cuestionada legislación, aprobada en 1996 para recrudecer aún más el bloqueo económico contra Cuba, “vulneraría el memorando de entendimiento firmado por EE.UU. y la Unión Europea en 1998”.

Desde su aprobación, el Título III de la Helms-Burton fue suspendido por todos los gobiernos estadounidenses cada seis meses, de manera que nunca llegó a entrar en vigor por completo.

En enero, cuando tocaba renovar ese aplazamiento, el presidente Donald Trump disparó todas las alarmas al hacerlo por apenas 45 días y, con posterioridad, en marzo, volvió a renovar dicha suspensión durante 30 días, una medida que expira el venidero 17 de abril.

Ante esa situación, España reiteró hoy a Abrams “su firme rechazo a la aplicación extraterritorial de leyes nacionales sancionadoras, por considerarla contraria al derecho internacional”, subrayó el comunicado oficial.

Además, manifestó “su inequívoco y decidido compromiso en materia de defensa y promoción de los derechos humanos”.

El Ministerio español de Asuntos Exteriores, en otra nota de prensa difundida la semana pasada, destacó el diálogo que mantiene la Unión Europea con la nación caribeña en esta materia, en el marco del vigente Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación.