Descarga gratis nuestra App

Reinaldo Taladrid en modo empresario... ¡ la ferretería que el pueblo no puede pagar!(video)

Redacción de CubitaNOW ~ sábado 29 de noviembre de 2025

Article feature image

Mientras en la televisión estatal se repite una y otra vez el discurso del “bloqueo” como justificación para la profunda miseria que enfrenta el cubano, la realidad en las calles cuenta otra historia muy distinta: un historia repetida de privilegios, negocios ocultos y oportunidades reservadas únicamente para los rostros favorecidos del aparato propagandístico del régimen.

Esta vez, el nombre que vuelve a encender la indignación ciudadana es el de Reinaldo Taladrid, presentador oficialista y defensor ferviente de la narrativa gubernamental. Según múltiples denuncias, Taladrid —o mejor dicho, su círculo más cercano— estaría detrás de una nueva ferretería ubicada en la céntrica Calle 23 del Vedado, administrada por su esposa Melba Ruíz.

El negocio no es una tiendita cualquiera. Según los reportes, el local está surtido con una variedad de productos que hoy el cubano promedio ni sueña encontrar en la red estatal: pinturas, herramientas, brochas, cerrajería, accesorios de reparación y artículos de uso doméstico.

Un inventario que contrasta violentamente con la realidad del país, donde la población vive entre apagones, falta de alimentos y escasez casi total de insumos básicos para mantener sus viviendas.

Este episodio vuelve a poner sobre la mesa una verdad que muchos prefieren ignorar:

la élite del poder vive en un país distinto, donde el acceso a mercancías, conexiones y negocios privados parece ilimitado, mientras millones de cubanos sobreviven a diario haciendo malabares para cubrir lo mínimo.

Las denuncias señalan que, mientras el régimen culpa al “enemigo externo”, los allegados a la cúpula se enriquecen sin pudor alguno, multiplicando negocios, empresas y tiendas que operan sin transparencia y con un evidente amparo político. No es casualidad que los ciudadanos hablen de “testaferros”, “familiares bien ubicados” y “socios silenciosos” cada vez que aparece un nuevo emprendimiento vinculado a figuras del discurso oficial.

El contraste es brutal: lo que para el pueblo es escasez, para la élite es negocio.

Lo que para el cubano común es sacrificio, para ellos es privilegio.

Y mientras tanto, exigen a la ciudadanía “resistencia creativa”, “consenso” y “unidad”, frases vacías que se contradicen con la opulencia de quienes dicen representar al pueblo.

Fuente: La Tijera




Recomendado para ti

Tambien te puede interesar