Albertico Pujol: “En Cuba el pastel está repartido hace rato”

El popular actor cubano ha declarado que en Cuba nada cambiará porque simplemente se trata de una sucesión, no existen elecciones,  no hay propuestas de otros partidos, no hay más que continuidad. Así lo ha dicho en una extensa y exclusiva entrevista concedida a Cibercuba donde aborda importantes temas de su quehacer artístico y sus proyecciones.

Entre sus reflexiones sobre la situación imperante en Cuba y las expectativas que trae el nuevo gobierno ha añadido:

“Gobernar un país donde todos tienen que estar de acuerdo con lo que me pronuncie es fácil., tendría que ser muy hábil el que le toque conducir el próximo tramo de camino hacia la nada para lograr dar un vuelco”.

“El asunto está en cómo proteger al que está en contra de mis criterios, en cómo tener argumentos para debatir, en sentarme a escuchar y en tener el valor como hombre y como militar de retirarme y dar paso a otra propuesta diferente”.

“A menos que ocurra una implosión, nada puede cambiar. El pastel está repartido hace rato y son muchos intereses para soltar una lasca. Gobernar un país donde todos tienen que estar de acuerdo cada vez que me pronuncie es muy fácil. El asunto está en cómo proteger al que está en contra de mis criterios, en cómo tener argumentos para debatir, en sentarme a escuchar y en tener el valor como hombre y como militar de retirarme y dar paso a otra propuesta diferente”.

“El hombre muere y el partido es inmortal. Eso quiere decir que las ideas están planteadas y lo que corresponde es velar porque se cumplan. No más. Me gustaría que Cuba se pudiera sacudir, pero nunca he visto a un cocodrilo sacudirse. Lo correcto es que el pueblo tuviera la posibilidad del acceso total a lo que está pasando para que se diera cuenta, porque hay muchas cosas que no conoce. Que supiera más de los posibles líderes, de la oposición o de los que dentro del mismo gobierno están por un cambio. No hay estructura para conocer la verdad. Todo el presupuesto del país está centrado en el control y la vigilia. El acceso a internet es una utopía”.