Actriz cubana Dianelys Brito desea y pide libertad para todos los cubanos

Actriz cubana Dianelys Brito desea y pide libertad para todos los cubanos

La destacada y popular actriz cubana Dianelys Brito, quien radica en Miami hace algunos años, accedió a darle una entrevista a la periodista Julia Osendi y al portal Cibercuba y desnudó su alma, su historia y su vida.

Julita, quien confesó quererla como a una hermana, quiso saber más de sus interioridades y fue entonces que nació esta entrega en la que Brito contó que nació “en Pinar del Río, un 2 de diciembre del año que te dé la gana jajá (esto me obliga a decir mi hermana Irela Bravo, la Cachita de Pánfilo y la excelente actriz de tantos y tantos papeles en la TVC así como conductora del gustado y ya histórico programa Entre Tú y Yo)”, dijo al citado medio.

“Tengo una única hermana de sangre, Belkys, un año menor que yo, así que tampoco tiene edad. Es de las personas más importantes de mi vida, ella forma parte de cada paso que he dado durante mi crecimiento. La palabra HERMANA literalmente en mayúsculas es ella para mí. Estudiamos juntas siempre, las dos nacimos en diciembre, hemos estado en las mismas escuelas desde niñas”, dijo.

Sobre sus intereses por su profesión comentó: “Bueno, yo estudié violín en la escuela de Artes de Pinar del Río con el profesor ruso Rubén Poghosyan, maestro inolvidable, de hecho me quería llevar a Rusia a seguir el violín cuando él se fue y, por supuesto, mi mamá no me dejó. Estaba muy pequeña para emprender algo así. Cuando él partió, nos atrasamos y ahí mismo empezaron a cambiar mis inquietudes dentro del arte. Cuando terminé el 9no grado tenía claro que quería ser actriz, no me preguntes ¿por qué? Pienso que aunque nadie en mi familia trabajó de manera profesional, muchos tienen la veta, empezando por mi abuela materna que decía poesías de memoria y décimas sin parar. Mi madre, tu tocaya Julia, tiene lo suyo, sólo le faltó nacer en otra época y lo habría desarrollado. Así es que la actuación se volvió mi pasión, y lo que quería hacer como profesional”.

Sobre sus inicios en la tv narró: “Hice mi primera novela, que dirigió Sirio Soto, Bajo este cielo, con otro elencazo de lujo, pero no fue hasta Pasión y Prejuicio, mi primer gran protagónico en la televisión, que me convertí en una cara conocida, todo, gracias a Eduardo Macías, que marcó mi vida para siempre. No fue hasta Pasión y Prejuicio, mi primer gran protagónico en la televisión, que me convertí en una cara conocida, todo, gracias a Eduardo Macías, que marcó mi vida para siempre. Trabajar con él fue de las cosas más importantes que me pasaron en mi carrera como actriz. También fue mi amigo hasta el último día que estuvo físicamente entre nosotros. Lo recordaré siempre, ¡siempre!”.

Posted by Dianelys Brito on Saturday, June 29, 2013

“Hay un antes y un después de Pasión y Prejuicio. Nunca olvidaré sus palabras cuando me llamó para darme el personaje de Beatriz: ‘¿Sabes a lo que te enfrentas?¿Viste el elenco que te rodea? ¡Eres la protagonista y tienes que estar a la altura!’ ¡Qué reto Dios mío! ¡Qué nervios! Pero qué deseos de enfrentarme al personaje. Mencionar cada nombre sería extenderme demasiado, pero todos saben el elenco de súper lujo que tuvo esa novela. Inolvidable novela que a cada rato retransmite Cubavisión Internacional. Tengo que hablar de Reinaldo Cruz, Rini, que era Marcos, el novio de Beatriz, por la que todos sufrieron, como era de esperar”, agregó.

Sobre la familia destacó: “Junto con mi vida artística, por supuesto converge la vida diaria, las pérdidas de seres muy queridos y la llegada de otros para alegrarnos por siempre. Primero llegó mi sobrina que, además nace junto con Pasión y Prejuicio, la primera niña de mi hermana, mi primera sobrina, Daniela, aquello fue la alegría de mi casa, yo pensaba que era mía, de hecho, la gente me veía con ella y creían que era mi hija. Llegó el segundo, el varón, mi otro sobrino, Reynaldo, nuestro macho, la algarabía, el desenfreno y más alegría para todos. Luego llega la parte que nace de mí, mi hija Alejandra, la que cambió todo en mi vida, mi luz, mi razón de vivir número uno, la que vuelca mis prioridades; por la que soy capaz de hacer cualquier sacrificio. Ahí me di cuenta que ser madre es mi carrera más importante, que disfrutarla era más necesario que un personaje, que quería estar cada segundo con ella para no perderme nada en su crecimiento. Ser madre es mi carrera más importante, que disfrutarla era más necesario que un personaje, que quería estar cada segundo con ella para no perderme nada en su crecimiento”.

Posted by Dianelys Brito on Monday, November 6, 2017

De los avatares en la isla y su episodio de vender croquetas para sacar adelante a su familia agregó: “No se te olvida. Recuerdo que cambiaste lo que ibas a comprar por mi vasija de croquetas. ¡Nada, estaban buenísimas! Pero lo que había más allá de lo buena que estaban era la razón en sí de su venta. Pues sí, y con mucho orgullo lo hice. Mira, los últimos cinco años que viví en Cuba no paré de trabajar; pero de pronto, todo se acabó”.

“Concluyo la última serie que estaba grabando y veo que no me llaman para nada más. Me senté en mi casa, no había dinero suficiente para vivir, y a Dianelys, ¡yo! se le ocurrió que de alguna manera tenía que buscarlo. La solución inmediata fue sentarme a hacer croquetas para vender, que como te dije, me quedaban muy buenas. No me importaba pasarme horas sentada en la cocina de mi apartamento y cuando mi hija llegaba de la escuela, pues se sentaba conmigo a ayudarme. Así pasaron muchos meses. Ahí vinieron mis cuestionamientos de ¿qué hacer con mi vida, qué va a pasar si el trabajo en la TV es poco y cada vez habrá menos? ¿Es esto lo que quiero para mí, para mi hija que está creciendo, y cuando estudie y se gradúe de lo que sea dónde va a trabajar?”.

“¿Le va a alcanzar el dinero siendo una profesional para vivir con dignidad? Al menos yo había hecho una carrera y me sentía realizada, pero y ella ¿qué va a hacer con su vida? Mi mayor miedo era pensar que cuando ella creciera se iba a querer ir, como muchos hijos de amigas que ya lo habían hecho. La decisión era mía y prefería sacrificarme yo. ¡Por eso salí! Dejé detrás una vida, mi profesión, familia, amigos y nunca me arrepiento de eso. Mi mayor miedo era pensar que cuando ella creciera se iba a querer ir, como muchos hijos de amigas que ya lo habían hecho. La decisión era mía y prefería sacrificarme yo. ¡Por eso salí!”.

Ante esta pregunta, ¿estarías dispuesta, como han hecho otros, a ir a actuar a Cuba?, respondió:

“No creo que esté en mis planes, pero no voy a ser absoluta. Gracias por invitarme a desnudarme un poco, contar de la vida me encanta, más que hablar de lo que hice porque eso ya el público lo vio y sé que les gusta conocer al ser humano que hay detrás de la actriz. Les deseo a todos los cubanos el mejor regalo que pueden hacerle a cualquier ser humano: ¡libertad!, que puedan tomar sus propias decisiones, ¡eso no tiene precio! Estoy feliz de ser cubana, eso va conmigo por siempre. ¡Los abrazo!